La joven vivió un muy mal momento y además sufrió el robo del celular y la cartera, por parte de dos sujetos de unos 25 años, que iban en una moto CG negra sin patente.
Su madre escribió un fuerte alegato en las redes sociales, que compartimos con los lectores de RAFAELA NOTICIAS:
¡Hola! Tal vez nunca llegues a leer esto, pero al menos me sirve para desahogarme. Yo sé que no me conocés y que, seguramente pensás, que tu suerte es una porquería porque los otros tienen lo que vos querés y deseás con el alma. Lo que ignorás es que también podés tener lo mismo, que, con un poco de esfuerzo y trabajo de verdad, quizá hasta conseguirías cosas mejores. La chica a la que le sacaste la cartera, el celular y la quemaste con el caño de escape, no tiene una vida de lujos, no nació con plata, ni sus padres son adinerados, es la hija del vecino, gente común que anda en bicicleta y labura muchas horas. Y pese al mal momento que vos y tu cómplice le hicieron pasar, ella siguió su camino y se fue a trabajar. No puedo estar en tus zapatos, no sé cómo te criaron, si pasaste hambre, si estás enfermo o si sólo actuás así porque "todos" lo hacen o sólo te jodés en la gente que te resulta desconocida. De nada vale acudir a la policía, su ineficacia sólo empeora la frustración, así que, por eso, no te preocupes. Es triste que un hombre, porque ya no sos un pibe, de casi 25 años no pueda ganarse la vida honestamente, no tenga la ambición y crea que delinquir es la única forma de sobrevivir a diario. Lo cierto es que ayer te salió bien, hoy también y hasta pasado mañana robar te salga mejor. Sin embargo, siempre vas a ser un paria, un marginado, "una rata", como te dicen, y mientras lo escribo me duele ponerlo porque cuando naciste viniste a este mundo cargado con ilusión y esperanza y, en algún momento, te perdiste. No puedo hacer que cambies, eso depende de cada uno. Vos elegís el camino que querés tomar, SIEMPRE. Ojalá algo te ayude a creer que podés ser una mejor persona, no para otros sino para vos mismo. ¡Suerte! Y no te lo digo con rencor sino con algo mucho peor: lástima. Soy la mamá de la chica a la que asaltaste hoy en Aristóbulo del Valle.
Escrito por Mercedes Gamarra