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Locales

Inseguridad: nadie conoce cuál es el proyecto social de la Municipalidad

Los resultados electorales del año pasado parecen haber renovado el reclamo ciudadano de que el municipio se vincule de otro modo frente a la inseguridad en la ciudad, pero desde el oficialismo no se renovaron estrategias. Dice un comunicado del Partido Socialista Rafaela.
Agrandar imagen En imagen de izquierda a derecha: Sebastián Piumetti, Sebastián Barello y Matias Martinez.
En imagen de izquierda a derecha: Sebastián Piumetti, Sebastián Barello y Matias Martinez.

Los resultados electorales del año pasado parecen haber renovado el reclamo ciudadano de que el municipio se vincule de otro modo frente a la inseguridad en la ciudad, pero desde el oficialismo no se renovaron estrategias. En este sentido, el debate público de la semana pasada estuvo marcado por la típica estrategia del intendente: tirarle la pelota siempre a otros y pensar la problemática como un tema meramente policial.

Esto lo podemos verificar dando cuenta de que, a partir del homicidio ocurrido en el Barrio 2 de Abril, el Intendente improvisó una reunión durante el martes feriado con la Fiscalía Regional con el objetivo de transmitirle a los rafaelinos una actitud proactiva frente a este tema. Poco tiempo después comenzó la estrategia que se viene repitiendo desde hace años: cargar las tintas contra el Gobierno provincial, desconocer cualquier esfuerzo de parte del Ministerio de Seguridad y desligarse por completo del tema. 

Lo más cercano a una política de seguridad encarada por el municipio consiste en aumentar algo el presupuesto de la secretaría municipal creada para tal tema, con la finalidad de incorporar algunos agentes luego de mucho tiempo. Se trata de una solución a medias y no busca dar un golpe de timón, sino, solamente, sumar más recursos para el mismo camino. Esta estrategia sin dudas no le está dando resultados satisfactorios, lo que se vio reflejado en el rendimiento electoral del 2017. El Intendente, por ejemplo, no ha podido después de varios años resolver un problema social y de ordenamiento del espacio público como es el tema de los quienes lavan coches, ni exhibir resultados exitosos en el trabajo de social en los barrios conflictivos.

 

Somos muchos los actores sociales y políticos de la ciudad que entendemos que el trabajo social es un aspecto fundamental para lograr resolver la problemática de la inseguridad ya que el tipo de delito que se suceden (hurtos menores, robos sin un gran despliegue táctico, logístico y económico de alguna organización criminal, y conflictos interpersonales entre vecinos) está íntimamente relacionado con las condiciones de vida que poseen muchos niños y jóvenes de los barrios más vulnerables. Ahí, en esos lugares debe estar el Estado Municipal como primer eslabón, trabajando para generar condiciones de inclusión, oportunidades y trayectorias de vida dignas, para evitar el ingreso de nuestros jóvenes al mundo del delito. Ésta es una responsabilidad que el municipio no puede eludir, ya que aquellos jóvenes que están involucrados en conflictos con la ley penal, son chicos que nacieron y se criaron aquí, no son un fenómeno ajeno a la realidad local, siendo hoy el resultado de muchos años de ausencia del Estado Local en estas cuestiones.

 

Desde la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad se jactan de conocer a todos esos jóvenes involucrados en episodios de inseguridad, pero lo que muchos nos preguntamos en la ciudad es: ¿Cuál es el plan de trabajo del Intendente para tratar este fenómeno? ¿Quién conoce el programa de trabajo social? ¿Qué resultados muestran los famosos equipos territoriales? ¿Alguien los vio desplegados y trabajando día y noche sobre los territorios conflictivos, contando con una metodología de trabajo y un horizonte director?

 

La municipalidad no tiene un plan para combatir la fragmentación social y se encuentra desentendida de muchas responsabilidades sociales que asumen otras ciudades. Esto se ve reflejado, por ejemplo, en la falta de un hogar de adultos mayores, en casas de amparo para mujeres víctimas de violencia de género, jardines de infantes para barrios vulnerables y en un equipo que haga de primer nivel para el abordaje de las problemáticas de niñez. Los distintos gobernadores del Frente Progresista han ofrecido una y otra vez colaboración mediante convenios que significan un apoyo económico interesante para armar equipos sociales y programas relacionados a esto. Pero reiteradamente los gobiernos del PJ lo han desestimado. La única excepción es la reciente adhesión al programa provincial “Nueva Oportunidad”, que en pocas semanas comenzará a trabajar. La política de corto plazo de la Municipalidad le gana la batalla a las políticas de largo plazo.

 

Entonces, si el intendente piensa que tiene las manos atadas para conducir las fuerzas de seguridad, debe centrarse en conducir a su Secretaría de Desarrollo Social, que a pesar de haber cambiado de responsables no puede incluir a esos jóvenes. La Justicia y la Policía utilizan todas las herramientas y los procedimientos que le competen para castigar el delito pero el Municipio debe prevenirlo, no dejando a los jóvenes de barrios populares en la exclusión. Trabajar lo social y lo penal no son estrategias excluyentes, deben complementarse, para darles seguridad a los ciudadanos, mientras se trabaja en las causas de fondo que hacen que el delito sea un fenómeno tan importante y extendido en la Argentina

 

Vivimos en una sociedad fragmentada, con más del 30% de pobres, altos grados de empleo informal, condiciones de hábitat precarias, con consumos problemáticos y adicciones a la vuelta de cada esquina y un sistema de valores donde la violencia y el consumismo son protagonistas centrales. Todo ello se viene agravando en un contexto de país donde los pobres son cada vez más pobres y a nivel nacional se desarticulan muchos programas sociales. Entendemos que estos rasgos negativos conspiran contra la seguridad y el bienestar de cualquier sociedad. Frente a esto, hace falta que los gobernantes tengan actitudes de estadistas y no trabajar por la tapa del diario de mañana.

 

Es importante excluir del debate de la inseguridad a la puja electoral y la politiquería. Problemas de esta importancia y complejidad se solucionan articulando esfuerzos, y sin pensar en las próximas elecciones. El PJ está gobernando la ciudad desde hace mucho tiempo y debe aportar nuevas estrategias. En cuanto al Concejo Municipal, entendemos que el bloque de concejales de Cambiemos debe abandonar el estado de campaña permanente, comenzar a auditar el trabajo social del Municipio y colaborar para que recursos del Gobierno Nacional lleguen para la ciudad. Nuestra convocatoria es a trabajar codo a codo.

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