“La reunión fue tensa y áspera por momentos”, indicó uno de los presentes a RAFAELA NOTICIAS en el encuentro llevado a cabo este martes en el municipio local donde se trató el problema de los menores y la delincuencia. Allí estuvieron presentes el intendente Luis Castellano, la jueza de menores de Rafaela, María Alejandra Platini; el titular de la Subsecretaría de Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia de Santa Fe, Horacio Coutaz; y la representante de la Delegación Oeste de dicha cartera, con sede en Rafaela, Lorena Adoratti; entre otros.
Cuando la reunión ya promediaba más de una hora, quien rompió la formalidad fue el propio intendente Castellano. “No me gusta la reunión, no salimos del diagnóstico”, dijo el mandatario rafaelino. “No avanzamos y no nos estamos poniendo objetivos que podamos evaluar en próximos encuentros”, agregó efusivo. El silencio se cortaba con un hilo.
Una de las instituciones cuestionadas en su funcionamiento, como ya se sabía incluso antes de la reunión, fue la Subsecretaría de la Niñez y Adolescencia a la que muchos sindican como ausente, o por lo menos no presente todo lo que se pretende cuando de menores no punibles se trata. Algunos participantes del encuentro le reprocharon a la titular de esta insitución por qué no atendían los teléfonos durante el fin de semana y no se encontraba nadie de turno; no sólo por la noche sino también durante el día. Al parecer la policía al detener a algunos adolescentes que no llegan a los 16 años terminan llamando a la jueza de Menores ante la ausencia de la Subsecretaría, algo que no corresponde. Quizás sin malas intenciones, pero la respuesta del Subsecretario de Niñez presente fue casi insólita al decir que “pueden estar fallando los teléfonos” dado que están renovando las líneas de celulares. El "tiro" por elevación en este tema también lo recibió la policía ya que se planteó que hay agentes que todavía no conocen cómo deben actuar o cuál es el protocolo en el caso de aprehender a menores. Nuevamente irrumpió Castellano: “Mientras nosotros trabajamos los días de semana la delincuencia lo hace los fines de semana”. Haciendo alusión a los dos últimos viernes donde los heridos se contabilizaron con los dedos de más de una mano y donde además hubo un muerto. “No puede ser que tengamos problemas de comunicación”, expresó.
Otro de los cruces se dio cuando desde la Subsecretaría de la Niñez pidieron que la Justicia los respalde para poder actuar en aquellas familias que no quieren acceder a dejarse ayudar y se oponen a que alguno de sus integrantes se recupere de las adicciones o deje la vida que está llevando adelante. Aquí la única jueza presente se desligó del tema señalando que la parte de la Justicia que debe resolver esto es la de Familia.
En cuanto al funcionario provincial presente, al parecer llegó casi desprevenido, quizás a una reunión más formal y no contaba con mucha información de lo que pasa en la ciudad. Situación dada quizás por los pocos meses que hace que asumió, viniendo además no del área de Desarrollo Social a la que pertenece la subsecretaría que dirige sino del ministerio de Justicia en el gobierno anterior. Los aprietos para él tampoco faltaron cuando desde el municipio se le preguntó con qué instituciones se contaba en la provincia para alojar a menores de 15 años. “No existen”, respondió. Y agregó que “tampoco hay centros cerrados para tratar adicciones”. De ahí que los menores últimos detenidos en Rafaela tuvieron que ser derivados a Buenos Aires. Ante este comentario la jueza Platini recordó lo que ya dijo en varias oportunidades en los medios: que tampoco existen lugares para mujeres menores de 16 años. Algo que salió a la luz con el caso del asesinato de María Fernanda Chico en Ceres, cuya presunta autora del homicidio tuvo que ser alojada en la Alcaidía local. En el tema instituciones para menores de 15 años, la idea que manifestó el municipio fue analizar la posibilidad de que dentro de la Casa del Adolescente (ex Ceprome) se pueda hacer algún tipo de división para agregar un sector que contemple el alojamiento de menores no punibles.
La policía también tuvo su momento no tan cómodo en la reunión cuando le solicitaron a los agentes presentes mayor presencia en algunos sectores de la ciudad; y sobre todo que se gestione que haya destacamentos en barrios conflictivos como Mora, Güemes y 2 de abril. En este sentido se recordó cómo hace 2 años hubo que cerrar el SUM del barrio Barranquitas por falta de seguridad. Por otro lado una de las preguntas por parte de un funcionario municipal que recibieron las autoridades policiales, fue sobre la proliferación de armas que hay en la ciudad y a las que tienen acceso los menores. La consulta puntual fue si se sabía cuál era la ruta que recorrían esas armas hasta llegar a los adolescentes y si había alguna forma de cortarla. La respuesta fue que las armas llegan luego de ser robadas en los hogares; y debido a que son viejas y no están registradas sus dueños no denuncian dicho robo, pero las armas empiezan a circular por la calle.
Y así fue la reunión, donde cada uno se dijo lo que se tenía que decir, o por lo menos más de lo que había pasado en otros encuentros de tipo más formal. Está claro que la única forma de no seguir enredados siempre en lo mismo y avanzar aunque sea a paso lento, es que las cosas se pongan en blanco sobre negro y cada funcionario e institución asuma el rol que debe ocupar. Que se terminen los diagnósticos y comiencen las acciones. Aún cuando en algunos casos hubiese sido mejor empezar antes. Mucho antes.