Por Julio Armando
La Brigada K9 de Bomberos Zapadores Rafaela continúa consolidándose como una herramienta clave para la búsqueda y rescate de personas en la ciudad y distintos puntos de la provincia. En el marco del acto por el 81° aniversario de la Agrupación Bomberos Zapadores de Rafaela, realizado el pasado 21 de mayo, los primeros integrantes de la unidad recibieron un reconocimiento especial por su compromiso y vocación de servicio.
El reconocimiento fue entregado a los subinspectores Rodrigo Grenón y Nicolás Leguizamón, junto a los suboficiales Oriana Rodríguez, Leonel Cuesta y Ángel Peralta, integrantes de la primera Brigada K9 de la agrupación.
Luego de la ceremonia, RAFAELA NOTICIAS dialogó con el subinspector Rodrigo Grenón, quien explicó cómo se formó la unidad y cuál es el trabajo que realizan diariamente junto a los perros entrenados para búsqueda y rescate.
“Esta unidad la empezamos a formar hace dos años, cuando conseguimos los primeros cachorros. Hoy contamos con cinco canes dentro de la unidad, preparados en distintas especialidades de búsqueda”, contó. Según detalló, los integrantes comenzaron su capacitación en adiestramiento canino alrededor de 2024 y actualmente todos los miembros de la brigada cuentan con formación especializada y certificaciones vinculadas a psicología canina.
Actualmente la Brigada K9 trabaja principalmente con perros de raza pastor belga malinois, elegidos por sus capacidades de aprendizaje, inteligencia y predisposición genética para tareas de rescate. “Son perros con una facilidad de aprendizaje muy alta y muy buena respuesta de trabajo. Muchos provienen de generaciones de perros ya utilizados en búsqueda y rescate”, explicó Grenón.
Los canes son entrenados para intervenir tanto en búsquedas de personas vivas como fallecidas, especialmente en grandes áreas abiertas o estructuras colapsadas.
La unidad ya participó en varias intervenciones en Rafaela y además suele ser convocada como apoyo en distintos operativos provinciales. “Ya tuvimos dos o tres intervenciones en nuestra ciudad y también somos convocados en otras localidades como apoyo a otras unidades caninas”, señaló.
Un vínculo que se construye las 24 horas
Uno de los aspectos más llamativos del trabajo es el fuerte vínculo que se genera entre cada guía y su perro. Según explicó el bombero, los canes conviven con los agentes incluso fuera del horario laboral. “Los guías se llevan los perros a su casa cuando están de franco. Se siguen entrenando y cuando el bombero entra de guardia, el can entra junto a él”, explicó.
Ese trabajo cotidiano permite construir un lazo de confianza fundamental para las tareas de rescate, donde la coordinación entre el animal y el guía resulta clave. Además, Grenón contó que la actividad operativa de los perros depende de evaluaciones veterinarias permanentes y que, una vez retirados del servicio, permanecen viviendo con sus guías. “Cuando llega el momento del retiro, el perro pasa a formar parte definitiva de la familia y disfruta su vida acompañado por quien fue su guía”, concluyó.