Luego de la sesión del Concejo Municipal en las instalaciones de la institución, Rafaela Noticias dialogó con su presidente, Hugo Vegetti, quien aseguró que el conflicto con los vecinos está “bastante superado” y planteó la necesidad de actualizar la normativa.
El Club de los Abuelos Unidos fue escenario este jueves de una sesión del Concejo Municipal, una situación que su presidente, Hugo Vegetti, valoró como una señal de apertura de la institución hacia la comunidad.
En ese marco, Rafaela Noticias consultó a Vegetti por los conflictos que durante los últimos años tuvo el club con vecinos del sector a raíz de los ruidos generados por las actividades que se desarrollan en el salón.
El dirigente aseguró que la situación “no quedó atrás, pero está bastante superada” y destacó que actualmente mantienen una buena relación con el vecino. Según explicó, esto fue posible a partir de las distintas obras de insonorización que se realizaron en el edificio y que, afirmó, continúan.
Vegetti contó además que se estableció una comunicación directa con el vecino, quien puede advertir al club cuando considera que el sonido está demasiado fuerte. “Manda un mensaje, corregimos y tratamos de vivir en armonía con el vecino”, explicó.
También mencionó el trabajo realizado para evitar inconvenientes con los estacionamientos, procurando que los vehículos no bloqueen los garajes de los vecinos durante los eventos.
“Las ordenanzas son tan viejas”
Consultado sobre si considera necesario modificar la normativa municipal relacionada con los ruidos, Vegetti fue crítico con las disposiciones actuales.
“Las ordenanzas que tiene la Municipalidad son tan viejas y cosas que son imposibles de cumplir”, sostuvo. En ese sentido, explicó que, según su experiencia, algunas de las soluciones o elementos que se pretenden exigir no están disponibles en el país o no se adaptan a las características actuales de la tecnología.
Frente a eso, planteó que el camino debería ser trabajar con especialistas. “Hay que apuntar a otro, a lo que estuvimos haciendo nosotros, juntarnos con gente de ingeniería que conoce de sonido y que nos diga qué debimos hacer”, señaló.
El presidente del club enumeró parte de las obras realizadas para mejorar la acústica del salón, entre ellas trabajos en las medianeras, la utilización de poliuretano expandido y soluciones acústicas, además de la colocación de un piso flotante.
Según explicó, estas intervenciones permitieron mejorar la distribución del sonido dentro del salón y reducir la necesidad de utilizar niveles elevados de volumen.
Medir afuera del salón
Vegetti también marcó una diferencia respecto de dónde deberían realizarse los controles. “Dentro del salón no tiene ningún sentido, lo que necesito controlar es afuera”, afirmó.
Para el dirigente, el objetivo debe estar puesto en determinar cuánto sonido llega al exterior y no solamente en realizar mediciones dentro del espacio donde se desarrollan los eventos.
“Nosotros acá tomamos las mediciones, donde molesta, afuera. Adentro no tiene sentido”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que la normativa debería ser revisada para hacerla “más simple” y permitir controles que estén vinculados directamente con el impacto que la actividad genera sobre los vecinos.