El pasado miércoles visitaron el programa “Entre Nosotros” (22 horas por canal 2 de Cablevisión) diferentes presidentes vecinales que contaron con preocupación la situación que se encuentran viviendo respecto de los tiroteos que se dan en los sectores que presiden.
Enrique Méndez – Barrio Jardín
El vecinalista contó que todos saben quiénes son los que causan este tipo de disturbios en el sector y aseguró que ya hablaron con jueces, fiscales, abogados y “todos te ponen la Constitución por delante y ahí te matan”. Méndez aseguro que la preocupación del vecino pasa porque algún día un disparo “lo ligue gente inocente que nada tenga que ver con estos enfrentamientos”. “Es un problema solucionable, que los metan presos”, expresó. Y agregó: “Hasta cuándo vamos a seguir con esto, me parece que si queremos encontrar una solución no está ahí, en esos tres estúpidos que tiran tiros, levantemos un poco la vista y miremos más arriba, en el que tiene la lapicera, el que puede firmar, y que jamás va a bajar a un barrio a mamar lo que realmente está pasando, que es el juez”. El dirigente expresó que quienes están generando los disparos son chicos que vivieron toda la vida en el barrio y a los cuales vio crecer. Y aseguró que si el vecino no los denuncia es porque sabe que “25 minutos después le van a balear la casa”.
Javier Grande - Barrio Güemes
Para el dirigente de este sector de la ciudad el hecho de que haya estado gendarmería en las últimas semanas fue como “una bayaspirina cuando tenés cáncer”; ya que “no te soluciona nada; te podrá entretener un poquito pero cuando se va vuelven a ocurrir las mismas situaciones de siempre”. Grande también le apuntó a los jueces al asegurar que “no actúan como deberían”. Y colocó como ejemplo un allanamiento que realizó gendarmería hace tiempo atrás, donde encontró droga en una casa y a la semana los involucrados estaban libres. “Eso es lo que hace ruido y cansa a la gente”, expresó. Y agregó: “En realidad vos vivís siempre asustado porque están tirando tiros frente a tu casa y esos tiros se erran todos, pero algún día va a cruzar algún inocente y se lo van a llevar puesto”. Grande habló también del problema de los menores y la contradicción que existe en que “pueden tener un arma pero no pueden ir presos”. “Nosotros les marcamos los lugares y las casas donde se vende la droga, y donde se tiran tiros; se lo dijimos a la policía y se lo mostramos y no pasó absolutamente nada. Desde hace 6 años que lo venimos diciendo. Pero cada vez que hay un allanamiento no encuentran nunca nada”, sentenció. En relación a los que producen estos hechos, expresó que “son todos autóctonos” del barrio y muchos de ellos de ascendencia con problemas con la justicia.
Élida Funes – Barrio Villa del Parque
La vecinalista aseguró que la situación de los tiroteos en el barrio se ha acentuado en los últimos dos años y que quienes los generan son “muy conocidos en del sector”. Y mostró su preocupación porque una de las zonas conflictivas es justamente la que se va a poblar con 132 familias a principios del año que viene cuando se inauguren las casas del PROCREAR. Funes contó que una vecina de Villa del Parque al hacer público un robo recibió amenazas de los delincuentes, quienes además ocasionaron daños en la casa. “No hay jueces, es como dicen ellos (sus pares), hoy los llevan presos y mañana los dejan libres y con eso no vamos a arreglar nada”, indicó.
Germán Dalbano – Barrio Amancay
Para el dirigente de este sector de la ciudad, el barrio Amancay está compuesto por la gran mayoría de gente trabajadora que no está acostumbrada a este tipo de situaciones violentas que se comenzaron a dar hace algo de dos años atrás. “El barrio está en un laberinto de la delincuencia, de la droga, del delito que no le encontramos una solución. Los mismos vecinos muchas veces recurren a mí y yo no puedo solucionarlo porque soy un vecino más como ellos”, indicó. Y agregó: “El Intendente dice que no puede hacer nada porque es responsabilidad de la Provincia. La Provincia dice que le corresponde a la policía; entonces se empiezan a tirar la pelota con que los jueces no les dan las órdenes, y estamos siempre en la misma. Los vecinos no quieren hacer más denuncias porque se sienten perjudicados también”. Dalbano aseguró que quienes ocasionan este tipo de inconvenientes son “chicos que vienen con problemas de padres separados, no van a la escuela, no trabajan; algunos son menores que compran alcohol a cualquier hora del día sin que nadie los controle”. Todo esto sumado hace que el sector se haya vuelto conflictivo.