Mediante la presente nota quiero manifestar públicamente mi agradecimiento al Departamento Compleja 5 de la A.I.CY, especialmente a la Subinspectora Adriana González, Subinspector Iván Kremsen, Suboficial Iván Palacios y Crio Martin Gianni y a Emanuel Torres y Gabriel Fernández de la Secretaría de Prevención en Seguridad de la Municipalidad de la ciudad de Rafaela, quiero destacar la excelente atención y contención recibida por todos, sentirse acompañado cuando se atraviesan éste tipo de situaciones creo que es fundamental para no bajar los brazos, y darse cuenta que aunque no se grite a viva voz éstas personas trabajan de manera silenciosa y muchas veces sin el reconocimiento que merecen y con muchos obstáculos que deben sortear por las leyes y protocolos que rigen en nuestro país.
Trabajo muchas horas, a veces 12 horas corridas y no es justo pasar por éstas situaciones por personas que gustan de lo ajeno y que a uno le cuesta mucho esfuerzo conseguir.
El día martes 03 de Marzo del corriente año, ingresaron a mi lugar de trabajo durante la hora de cierre (21:30 aproximadamente) y sustrajeron de arriba de un escritorio una notebook Dell con su respectivo cargador y mouse. Al día siguiente, durante la apertura del local, tomamos conocimiento de lo que había ocurrido e inmediatamente llamamos a la policía para hacer la denuncia correspondiente. Luego, el caso fue derivado al Departamento Compleja 5 de la A.I.CY, que en conjunto con la Secretaria de Prevención en Seguridad de la Municipalidad de la ciudad, trabajaron de manera muy efectiva y con resolución. Gracias al despliegue realizado y a las respectivas tareas de averiguación, pude recuperar mis pertentencias en excelentes condiciones. Del mismo modo, quiero agradecer a una persona que se acercó voluntariamente, sin pedir nada a cambio, tal actitud, es más que destacable por el compromiso y empatía en los tiempos que vivimos.
Mi computadora había sido vendida en el mercado de objetos robados. Comprar un artículo robado es un delito y nos corresponde a todos como sociedad no incurrir en tales prácticas ya que la demanda de dichos productos contribuye enormemente al crecimiento del crimen en nuestra ciudad. Debemos ser responsables, solidarios y cuidarnos entre todos.
Vanina G. Secchi