Tras varios días marcados por disparos en el barrio 2 de Abril, las autoridades decidieron reforzar la presencia policial en la zona con un móvil las 24 horas. Esta medida se suma al patrullaje habitual del cuadrante, que hasta ahora solo cubría el horario de 0 a 6 de la mañana.
El nuevo despliegue se realiza con personal de la Unidad Regional V, y el móvil adicional corresponde a la Sección Canes. Una recorrida de RAFAELA NOTICIAS por el barrio permitió observar el patrullaje de al menos dos vehículos durante la tarde de este lunes.
Una medida similiar se había tomado meses atrás cuando ocurrieron dos homicios con pocos días de diferencia: el de Iván Ávila el 4 de noviembre y el de Lucas Suárez el 18 de diciembre del año pasado. En ambos casos, antecedidos por balaceras y enfrentamientos en el barrio. En esa ocasión se había designado un móvil de la Policía de Acción Táctica (PAT) para que patrulle el sector.
Ahora, el refuerzo de estos días llega tras una serie de episodios violentos que mantienen en vilo a los vecinos. Durante la madrugada del viernes pasado, residentes del sector denunciaron una feroz balacera que calificaron como un “descontrol”. Según los testimonios, personas a bordo de motocicletas realizaron ráfagas de disparos, con más de 30 detonaciones, aparentemente de armas de grueso calibre. Entre los daños materiales se reportó, por ejemplo, la rotura de un tanque de agua en una vivienda.
Ese hecho se suma a una seguidilla de ataques armados registrados durante los días previos. El miércoles anterior, se reportaron detonaciones tanto a las 2:00 como a las 20:00 horas en distintos sectores del barrio. La zona de calle Actis al 2000 ha sido señalada como uno de los puntos críticos, ya que los delincuentes habrían dañado luminarias para operar en la oscuridad.
En uno de los incidentes anteriores, los atacantes golpearon las manos frente a una vivienda para obligar a alguien a salir y luego realizaron al menos tres disparos hacia el domicilio. A pesar de la repetición de los hechos, no se registraron personas lesionadas.
Los vecinos del barrio expresan su agotamiento y preocupación ante la imposibilidad de descansar y la peligrosidad que persiste. La implementación del patrullaje permanente busca recuperar la sensación de seguridad y disuadir nuevos ataques en la zona.