Históricamente, las bicicletas siempre fueron el blanco predilecto de los delincuentes. La facilidad para venderlas y la posibilidad de transportar una gran cantidad de ellas a otras localidades, las convierten en "carne de cañón". Tanto en Rafaela, como en la región, la sustracción de los rodados no para.
En Sunchales, una vecina de 35 años dejó la bicicleta en el bicicletero del Hospital Almícar Gorosito. Al regresar por ella, se la habían robado.
En la misma ciudad, pero en calle Perú, los delincuentes se llevaron un birrodado que se encontraba sin medidas de seguridad, en el alero de la vivienda.
El último suceso de éste tipo ocurrido en la vecina ciudad se desarrolló en horas de la madrugada, cuando una madre y su hijo se encontraban en el interior de una vivienda de calle Tucumán. Luego de escuchar ruidos en las rejas que poseen al frente, salen al exterior y notan la faltante de su bicicleta.
Rafaela no es ajena a los robos de bicicletas, sino que ya se ha convertido en una costumbre habitual en la ciudad.
Rafaela Noticias, tomó conocimiento que, desde un porta bicicletas ubicado en el interior de un galpón, se "levantaron" una bicicleta.
En las páginas de redes sociales, abundan las publicaciones de venta de bicicletas. En un comercio habilitado, un rodado nuevo oscila entre los 20 y 30 mil pesos. En tanto que en los grupos de compra-venta, pueden conseguirse entre 5 mil y 10 mil pesos. Obviamente, el bajo costo de éstas últimas, hace suponer el origen ilícito de las mismas.