Directivas de distintas instituciones educativas de Rafaela participaron esta semana del foro de seguridad y compartieron las problemáticas que atraviesan diariamente en relación a robos, vandalismo y situaciones de violencia en los entornos escolares.
Uno de los testimonios fue el de la directora de la Escuela Luis Alberto Spinetta, quien remarcó las dificultades que enfrentan especialmente durante el turno nocturno. “Tenemos tres turnos y la nocturnidad es compleja. Los chicos salen a las diez de la noche y tenemos las vías a dos cuadras”, expresó.
La docente explicó que en reiteradas oportunidades solicitaron mayor patrullaje en la zona y reconoció el acompañamiento de la Unidad Regional V, aunque señaló que la presencia policial “se sostiene un tiempo y después no continúa”. Además, mencionó situaciones preocupantes ocurridas en cercanías de la institución. “Nos han llegado versiones de personas esperando estudiantes en la esquina, en la oscuridad, incluso con armas y conflictos”, advirtió.
También agradeció la asistencia recibida tras un reciente robo sufrido en la escuela. Según indicó, desde el municipio se comunicaron rápidamente y les otorgaron un adelanto de fondos FAE que permitió reponer puertas dañadas durante el hecho.
Por su parte, Danisa Ripani, directora de la escuela Paul Harris, destacó que desde hace quince días cuentan con alarma monitoreada y que actualmente no han sufrido robos. “Creo que la prevención es fundamental y no hay que esperar a lamentar hechos”, sostuvo.
Ripani comentó que la institución se encuentra en una zona compleja, cercana a barrios y sectores vulnerables, y señaló la necesidad de ampliar el sistema de cámaras y sensores para reforzar la seguridad. “Los alumnos dejan las bicicletas bajo rejas y candados, pero igualmente necesitamos más prevención”, expresó.
En tanto, Romina Indelmann, directora de la escuela Malvinas Argentinas, relató que la institución fue víctima de múltiples robos y daños materiales. “Tenemos cámaras y monitoreo, pero igual rompen y roban porque escapan fácilmente por el campo que rodea a la escuela”, explicó.
Según detalló, delincuentes ingresan rompiendo alambrados y en varias ocasiones destruyeron cámaras de seguridad y otros elementos de protección. Indelmann indicó además que solicitaron autorización a Provincia para cerrar galerías internas y reforzar sectores vulnerables del edificio escolar. “Las puertas tienen rejas, alarmas y sensores, pero igualmente entran”, lamentó.
Las intervenciones se dieron en el marco de un encuentro donde representantes de escuelas, autoridades y funcionarios debatieron distintas estrategias de prevención y seguridad en instituciones educativas de la ciudad.