Tres familias de San Justo que viajaron a Rafaela para participar del torneo Sueño Celeste denunciaron que fueron víctimas de una presunta estafa con el alquiler de un departamento y que, al llegar a la ciudad, quedaron en la calle.
Según relató una de las madres a Rafaela Noticias, el grupo había viajado invitado por el Club Patronato de Paraná para participar del torneo, realizado durante el último fin de semana en Rafaela.
Ante la falta de alojamiento, una de las madres consiguió el contacto de una persona que ofrecía un departamento en alquiler temporario. Les enviaron fotografías, la dirección y acordaron el precio. La publicación indicaba una tarifa diaria de $85.000 para cinco personas —tres adultos y dos niños— e incluía Wi-Fi, televisión por cable, ropa de cama, vajilla y cochera.
La modalidad de reserva consistía en abonar el 50% por adelantado y el resto al momento del ingreso. Las familias realizaron el pago de la reserva y recibieron las indicaciones para llegar al lugar.
Sin embargo, cuando estaban por arribar a la vivienda, la situación cambió. “Media hora antes de llegar avisamos que ya estábamos por ir y nos bloquearon”, contó la mujer. También intentaron comunicarse a través de otros números, pero no obtuvieron respuesta.
El inmueble ofrecido estaba ubicado sobre Boulevard Hipólito Yrigoyen al 700 y, según la mujer, habían comprobado previamente que la dirección existía. El lugar, según la descripción que recibieron, se encontraba a unos seis kilómetros del predio Tito Bartomioli del Autódromo Ciudad de Rafaela, donde se desarrollaron las principales actividades del torneo.
La mujer aseguró que, además de su familia, otra madre vinculada al mismo club habría sido víctima de una situación similar y que luego tomaron conocimiento de otros casos relacionados con familias que llegaron desde distintas localidades para participar del torneo.
“Quedamos todos en la calle”, relató. Algunas familias pudieron regresar a sus localidades porque contaban con vehículo, mientras que quienes habían viajado en colectivo tuvieron que buscar una alternativa de urgencia para poder alojarse.
En su caso, consiguió finalmente otro lugar donde quedarse, aunque aseguró que fueron momentos de mucha angustia. “La pasamos muy mal, con el tiempo así, sin un lugar donde ir a dormir, pero tratamos de solucionar las cosas”, contó.
De acuerdo con su relato, cada una de las tres familias que integraban el grupo habría abonado la mitad de lo pactado en concepto de alquiler, aunque aclaró que desconoce cuántas personas más pudieron haber atravesado una situación similar.
Las familias no realizaron una denuncia policial durante el desarrollo del torneo. La mujer explicó que, al encontrarse sin movilidad y tener que resolver el alojamiento de urgencia, no pudieron acercarse a una dependencia policial. Además, al ser de San Justo, debería viajar nuevamente para realizar la denuncia.
La mujer decidió contar lo ocurrido para advertir a otras familias que viajen a Rafaela para participar de futuros eventos deportivos. “Esto ya no puede suceder. Habría que hacer algo para que no suceda todos los años, porque se trata de niños y la verdad que es muy feo el momento que uno pasa”, sostuvo.
El caso vuelve a poner en foco los riesgos de los alquileres temporarios ofrecidos a través de contactos y redes sociales durante eventos que generan una importante llegada de visitantes a la ciudad.