Los festejos ciudadanos en Rafaela por el triunfo de la Selección Argentina derivaron en serios incidentes en la vía pública. Lo que se inició como una concentración pacífica y alegre terminó empañado por desmanes y peleas en la zona céntrica, transformando la celebración en un escenario de tensión.
Ante el incremento de las agresiones y el descontrol de la situación, los efectivos de la Policía debieron intervenir de forma directa para dispersar a los violentos. Para contener los disturbios, los agentes recurrieron al uso de gas pimienta y efectuaron disparos de balas de goma.