Detectives de la Agencia de Investigación Criminal lograron dar un teléfono que fuera sustraído en septiembre de este año, a una mujer que lo dejó en la baulera de la moto, fue a hacer un trámite de pocos minutos y, al regresar, el aparato ya no estaba. El robo ocurrió a plena luz del día, en pleno centro y a pocos metros del edificio municipal.
Luego del ilícito, la Fiscalía le confió a la AIC la tarea de recuperar el aparato, por lo que comenzó un trabajo meticuloso de análisis de datos, identificación de personas y el rastreo de la línea telefónica usada por el celular.
Con toda esa información, los agentes llegaron con una orden de allanamiento hasta una finca emplazada en calle Buffa al 1000, al norte de barrio Italia, donde lograron secuestrar el aparato buscado.
El mismo, estaba en poder de un lavacoches, quien aseguró haberlo comprado de buena fe, a través de las redes sociales.
Tras la culminación del operativo, el joven fue encausado por encubrimiento, en tanto que el celular volvió a su dueña.