Una empleada de una carnicería ubicada en Ernesto Salva entre el 800 y el 900 dio cuenta de un robo en el lugar.
Al llegar al local el lunes por la mañana constató que desconocidos habían forzado las rejas de la ventana del baño rompiendo completamente su cristal. Por allí lograron ingresar y desde la caja fuerte sustrajeron una suma de $ 5.000.