Una persona armada irrumpió, cercano a las 13:00 horas, en el autoservicio Destétanos ubicado en Int. Giménez y A. del Valle, llevándose la recaudación de las cajas.
El delincuente ingresó al lugar simulando ser un cliente más, rápidamente extrajo un arma de fuego, de un bolso que llevaba consigo, (sería una recortada) y al grito de “denme la plata, denme la plata que estoy loco”, intimó a los propietarios del local comercial y al personal, mientras algunos de ellos se resguardaban atemorizados en la parte trasera del autoservicio.
El joven, después de haber cometido el hecho se subió a una moto de otro sujeto que lo esperaba en la vereda y se dio a la fuga por remedio de Escalada, alzándose con un botín cercano a los 10.000 pesos. Según los relatos de Miguel Destéfanis, la policía actuó rápidamente.
RELATO DE MIGUEL DESTÉFANIS PROPIETARIO DEL COMERCIO
“Estábamos cerrando el autoservicio entró un muchacho de aproximadamente 22 años, con un bolso comenzó a gritar, denme la plata que los quemo que los quemo miren que estoy loco denme la plata, denme la plata que tengo un 'chumbo'. Le dimos la plata de las cajas que estábamos haciendo, la recaudación del día, una suma cercana a los 10 mil pesos”, expresó el comerciante.
Miguel siguió relatando: “Un susto terrible, es la primera vez que nos pasa a mano armada, son varias las veces que nos robaron, pero a mano armada es la primera vez que nos roban, te puedo asegurar que es una sensación muy fea no sabes si te va a tirar, si te va a matar, bueno le dimos lo que teníamos, el celular, dinero y se fueron".
“La chicas que trabajan en el autoservicio asustadas se fueron a la parte atrás y llamaron a la policía que vino enseguida, no demoraron más de tres minutos en llegar, muy bien la policía hasta vinieron con las armas creyendo que estaban acá todavía, pero ya se habían ido en una moto con otro que lo esperaba afuera, tomado por Remedios de Escalada”, precisó Destéfanis.
Más allá de la impotencia el susto y el desagradable momento vivido, Miguel Destéfanis reflexionó: “Yo sé que, por más que en Rafaela estemos pasando momentos difíciles, estamos bien, comparado con el resto del país”.
“En la esquina hay cámara de seguridad, si bien en otra oportunidad fuimos víctimas de los motochorros, esto ya es mucho más grande, es a mano armada. Ojalá nos puedan demostrar que las cámaras están funcionando, lo van a ver y tengo mucha confianza en la policía no es un ladrón común”, finalizó.