Dos hechos delictivos tuvieron lugar en dos viviendas. Una ubicada en calle Scossiroli y otro en calle Zaballa. Ambos tienen la similitud de que los delincuentes eligieron llevarse electrónica como botín.
El primero de ellos se registró en calle Scossiroli al 1800.
Tras forzar la puerta de metal, los ladrones ingresaron al domicilio de un vecino de 30 años.
Una vez en el interior, se llevaron cargadores de teléfono, un par de zapatillas, ropa, una tablet y un celular.
Por su parte, un joven de 20 años, denunció el robo sufrido en su vivienda de calle Zabala al 2000.
Aprovechando que la puerta de ingreso no tenia medidas de seguridad, malvivientes accedieron al interior de la casa y robaron dinero en efectivo y un parlante portátil.