El propietario de un gimnasio ubicado en calle Rosario el día miércoles se encontraba entrenando en la parte alta del mismo cuando escuchó ruidos. Al descender no encontró a nadie, pero notó que faltaba su teléfono celular, y una billetera con documentación personal; también la suma de $2000.
A raíz del hecho el damnificado recorrió el sector y un vecino aportó datos de quienes podrían ser los que ingresaron, motivo por el cual se encuentra una investigación abierta.