Las viviendas sin moradores siguen siendo el blanco de los delincuentes quienes aprovechan cada momento. En este caso una familia que vive en calle Arias al 500 el día sábado se ausentó de la casa. Al regresar, cerca de la medianoche, observaron una de las puertas del lugar forzadas y la faltante de varios elementos.
Quienes ingresaron, se llevaron un televisor, una notebook, una guitarra y un taladro.