Son las seis y media de la mañana del domingo. Dos jóvenes caminan por España al 1700, cuando de repente aparece en escena un tercero que se conduce en bicicleta. Intempestivamente se baja del vehículo y a lo "kung fu" arroja una patada voladora sobre la puerta de una vivienda y entra. Los dos compañeros que ya habían pasado por el frente del domicilio, al ver la situación vuelven sobre sus pasos. Primero entra a la casa uno, luego el otro. Minutos después salen todos con el botín: una bicicleta, un televisor y una caja de herramientas. Quedó todo registrado por una cámara de seguridad del sector.