El viernes por la noche se robaron una moto desde una gomería ubicada en Ernesto Salva al 1300. La sospecha es que quien cometió el ilícito fue el propietario del vehículo que lo había dejado días atrás para arreglarlo. Fue varias veces a averiguar el precio de la reparación y el día en que ocurrió el robo se lo vio merodeando por el lugar. Hasta que ante la ausencia del propietario de la gomería, según testigos, tomó una barreta, rompió el candado y se llevó la motocicleta. Como era de esperar, nunca apareció a reclamarla ni a realizar ninguna denuncia.