Luego de un fin de semana con dos días feriados, muchos vecinos de la ciudad aprovecharon para descansar unos días lejos de sus casas. Pero al regresar, muchos se llevaron ingratas sorpresas.
Una familia que vive en calle Oyoli al 700 regresó ayer a la tardecita y se encontró con la ventana de la vivienda forzada. Malvivientes ingresaron al lugar, se presume que por el techo, ya que tanto el portón como la puerta de ingreso, ambos tenían medidas de seguridad y no fueron violadas.
Los malvivientes sólo pudieron llevarse prendas de ropa y una planchita para el pelo.
Los propietarios del lugar expresaron que están cansados de esta situación ya que en otras ocasiones ya habían intentado ingresar al lugar.
Además, en la tarde del lunes 20 de junio, robaron en una vivienda ubicada en Santos Vega al 900 aproximadamente. Los delincuentes rompieron uno de los vidrios de la puerta, lo cual les permitió ingresar al domicilio.
Una vez en el interior, destruyeron el ropero y revolvieron la indumentaria que había en su interior. Sólo lograron llevarse el celular de una de las nenas.