Los repartidores vienen ocupando los policiales hace tiempo, ya que se encuentran en la mira de los delincuentes. En este caso, el domingo por la noche, una casa de comidas solicitó un pedido para calle Santiago Rodriguez al 100, aproximadamente. Al llegar al lugar, el hombre descendió junto a su hija de 13 años, y fueron sorprendidos por dos ladrones, armados con armas de fuego. Luego de amenazarlos, huyeron con el teléfono celular, y una suma de dinero superior a los $3.000