El hecho se registró en una vivienda de calle Lisandro de la Torre donde un malviviente ingresó al lugar y se apoderó de una suma de dinero superior a los $20.000.
Hasta ahí todo indicaba que se trataba de un robo más, pero lo llamativo del caso es que el ladrón dejó olvidado en el lugar una campera y su teléfono celular, motivo por el cual el damnificado cuenta con todos los datos del malviviente.
La víctima sabe quién le robó y nadie hizo nada. Dejó todo a disposición, con la denuncia correspondiente a la espera de que aparezca alguna respuesta pero por el momento las fuerzas policiales no actuaron.
Luego de conocer este hecho nos preguntamos: ¿Dónde quedan los derechos de la víctima? ¿Quién es el responsable de encontrar al acusado? ¿Tiene más derecho el ladrón que la víctima?. Lo claro en este hecho es que el joven morador de la vivienda deberá seguir trabajando para recuperar el dinero perdido mientras el ladrón disfruta de lo robado, hasta el momento, sin consecuencia alguna.