La primera bicicleta fue sustraída desde calle Pueyrredón frente a un sanatorio. Allí la había dejado sin candado una mujer que ingresó a retirar unos estudios. Según una testigo, dos menores se la habían sustraído momentos antes.
En la “Granja el Ceibo”, dos bicicletas desaparecieron a manos de los delincuentes. Una pertenecía a un joven que la dejó sin medidas de seguridad en un tejido y la otra era de una adolescente que tampoco la había asegurado.
La última fue robada desde un bicicletero en Bv. Lehmann y calle Moreno. Allí la habían dejado con el candado colocado y al salir, había sido sustraída.