Un joven de 21 años identificado como Leandro Rubén Taborda fue condenado a tres años de prisión efectiva por ser autor de los delitos de robo simple reiterado en dos oportunidades; daño y robo calificado en grado de tentativa; todo agravado por la participación de un menor de edad y en concurso real. La condena fue resuelta a menos de dos meses de la comisión de los delitos, que fueron investigados por la titular de la Unidad Fiscal San Cristóbal, Hemilce Fissore.
La sentencia fue dictada el 11 de octubre por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Hugo Tallarico, en un juicio en el que se abreviaron los procedimientos. Por su parte, la defensa estuvo a cargo del abogado particular, Enzo Jesús Trentino.
La fiscal Fissore se manifestó conforme con el decisorio judicial y valoró que “en pocos meses se pudo finalizar con la investigación de una serie de delitos contra la propiedad cometidos por el mismo autor en la ciudad cabecera del departamento San Cristóbal”. En tal sentido, señaló que “se logró una pena de cumplimiento efectivo” y también hizo hincapié en que “por pedido expreso de su defensa, el imputado solicitó al juez la posibilidad de recibir un tratamiento de desintoxicación durante el cumplimiento de su condena”.
Fissore destacó además que “la mayoría de los elementos sustraídos en los tres robos fueron encontrados por la policía al poco tiempo de ocurridos los delitos”.
Los hechos
Los robos cometidos por Taborda fueron el 19 de agosto en tres propiedades ubicadas en las calles Sarmiento y Lisandro de la Torre de San Cristóbal. En los tres casos, el condenado cometió los delitos junto a un menor de edad.
En primer lugar, ingresaron a una vivienda por el patio y forzaron la ventana de la cocina. Una vez dentro, provocaron desorden en el living y sustrajeron un televisor de 32 pulgadas; un teléfono celular; electrodomésticos; y enseres personales. A la segunda propiedad –lindante a la anterior– a la que ingresaron, lo hicieron a través de un ventiluz del baño. Fueron al quincho y arrojaron chimichurri y otros líquidos en el automóvil de la propietaria. Por último, escalaron el tapial de una tercera vivienda cercana a las otras dos, de donde sustrajeron dos garrafas, una pava eléctrica y dos pares de zapatillas.
Celeridad
La condena a cuatro años de prisión efectiva fue consecuencia de una unificación de penas. Sobre Taborda pesaba una sentencia condenatoria anterior por otros dos robos, uno a un conocido supermercado y otro al propietario de un corralón –ambos en la ciudad de San Cristóbal– ocurridos en mayo y agosto, respectivamente. Esta condena anterior fue dictada el 19 de agosto por el juez José Luis García Troiano, y el caso también fue investigado por la fiscal Fissore.