En el marco del Día Mundial del Cáncer de la Sangre, que se conmemora este 28 de mayo, organizaciones de pacientes advirtieron sobre el crecimiento sostenido de las enfermedades oncohematológicas en Argentina y remarcaron que los avances en los tratamientos lograron transformar el pronóstico de muchas de estas patologías.
Las leucemias, linfomas y el mieloma múltiple forman parte de más de 100 enfermedades hematológicas distintas y representan cerca de uno de cada diez diagnósticos de cáncer en el mundo.
Desde la Alianza Cáncer de la Sangre (ACSA), integrada por ALMA, ACLA y FAM, explicaron que el aumento de casos está relacionado, en gran parte, con el envejecimiento poblacional y con la mejora en los tratamientos, que permiten una mayor sobrevida y mejor calidad de vida.
Actualmente, muchas terapias innovadoras permiten controlar la enfermedad durante largos períodos, incluso sin necesidad de quimioterapia tradicional. Entre los avances más destacados aparecen las terapias dirigidas, la inmunoterapia y los tratamientos combinados.
Sin embargo, las organizaciones señalaron que uno de los principales problemas sigue siendo el diagnóstico tardío, ya que muchos síntomas pueden confundirse con cuadros comunes. Fatiga, fiebre, anemia, pérdida de peso, sudoración nocturna o ganglios inflamados son algunas de las señales de alerta.
Además, remarcaron las dificultades que todavía existen para acceder a estudios específicos y a tratamientos innovadores, especialmente por demoras administrativas y diferencias entre coberturas de salud.
Desde ACSA también pidieron poner el foco en la calidad de vida de los pacientes y en el acompañamiento después del diagnóstico, incluyendo la salud mental, la reinserción laboral y el seguimiento médico a largo plazo.
Fuente: Alianza Cáncer de la Sangre