La doctora en Ciencias de la Salud y nutricionista, Virginia Borga, advirtió sobre la importancia de la alimentación en pacientes con hígado graso y aseguró que modificar hábitos puede mejorar notablemente la función hepática.
Durante una entrevista en Radio Mitre Santa Fe, Borga explicó que las verduras de hoja verde y los llamados “coles”, como el brócoli y la coliflor, son fundamentales para reducir los triglicéridos y ayudar al hígado. Además, recomendó consumir frutas enteras —y no en jugos o licuados— junto con legumbres, huevos y carnes magras. “Con una o dos veces por semana de brócoli o coliflor ya hay un aporte importante”, señaló.
La especialista también remarcó que, en la mayoría de los casos, el hígado graso está asociado al sobrepeso y la obesidad, por lo que recomendó bajar entre un 5% y un 10% del peso corporal. Sin embargo, aclaró que los resultados no son inmediatos. “No se soluciona en una semana ni en quince días. Lleva meses, pero cuando los pacientes ven mejorar los análisis y las ecografías, es una gran alegría”, afirmó.
En contrapartida, pidió evitar alimentos ultraprocesados, gaseosas, embutidos y alcohol. “Todo lo que viene en paquete suele tener grasas, harinas y azúcares que favorecen el hígado graso”, explicó. Sobre el alcohol, fue contundente: “Si hay hígado graso, aunque sea leve, el alcohol es un no rotundo hasta que el hígado mejore”.