El zinc es un mineral esencial para el funcionamiento del organismo, pero no todas las personas necesitan suplementarlo. Así lo explicó la nutricionista Virginia Borga, quien remarcó que su principal función está vinculada a la cicatrización, además de participar en múltiples procesos del sistema inmunológico.
En diálogo con el programa Hoy por Hoy, Borga señaló que el zinc puede ayudar a reducir la duración de un resfrío o una gripe cuando el cuadro ya comenzó, aunque aclaró que no previene las enfermedades respiratorias ni reemplaza a las vacunas. "Hay algunos estudios que dicen que acorta los días de resfrío o de gripe, pero no es preventivo", indicó.
La especialista también advirtió que los suplementos de zinc no deben consumirse "por las dudas". Explicó que una ingesta sin indicación médica puede provocar efectos adversos como vómitos, diarrea y malestar intestinal. Además, recordó que cuando se suplementa zinc no debe ingerirse al mismo tiempo que hierro, ya que ambos minerales compiten en la absorción.
En cuanto a las fuentes alimenticias, destacó que el zinc se encuentra principalmente en las carnes, pescados de mar y mariscos, aunque también está presente en frutos secos, legumbres, frutas y verduras. Sin embargo, explicó que en estos últimos alimentos existen compuestos que dificultan su absorción, por lo que algunas personas, como veganos, vegetarianos estrictos o quienes padecen enfermedades intestinales, pueden requerir suplementación bajo supervisión profesional.
Por último, Borga recomendó evitar la automedicación con complejos vitamínicos o suplementos que suelen ofrecerse en farmacias sin una evaluación previa. "Antes, por tu salud y por tu bolsillo, andá a un profesional de la salud que te diga si realmente está bueno o no", concluyó.