Con música, disfraces, estampitas y mucha alegría, niños de distintas localidades de la región participaron el sábado 31 de octubre de la tradicional Murga de los Santos, una propuesta que busca recuperar el sentido de la solemnidad de Todos los Santos y transmitir a las nuevas generaciones los valores de la fe cristiana.
La actividad se desarrolló en la víspera de la celebración que la Iglesia Católica conmemora cada 1.º de noviembre y tuvo lugar en diferentes comunidades, entre ellas Felicia y Sarmiento, donde las parroquias compartieron imágenes y registros de las recorridas realizadas por los chicos.
La iniciativa tiene como protagonistas a los niños de catequesis, aunque también convoca a sus familias, catequistas y otros integrantes de las comunidades. A través de disfraces que representan a diferentes santos, recorridas por las calles y encuentros con los vecinos, la propuesta transforma la celebración religiosa en una experiencia de participación y encuentro.
El padre Adrián Gutiérrez explicó que se trata de una iniciativa que desde hace varios años se lleva adelante en distintas comunidades de la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, aunque no necesariamente en todas. Según señaló, su objetivo principal es reafirmar el significado de una fecha muy importante para los católicos.
“Es una fiesta de la luz, una fiesta de la santidad. Celebramos a todos los santos, la obra de la gracia y cómo ellos reflejaron distintas virtudes y llevaron a plenitud el Evangelio”, expresó.
Una celebración para recuperar el sentido de Todos los Santos
Uno de los propósitos de la Murga de los Santos es transmitir a los niños el significado de la solemnidad del 1.º de noviembre y ofrecer una alternativa vinculada con las tradiciones de la Iglesia Católica frente a la expansión de Halloween.
El padre Adrián explicó que la propuesta surgió como una manera de reafirmar la identidad de las comunidades católicas y evitar que el sentido de la celebración de Todos los Santos quede desplazado por otras expresiones culturales.
“Es un poquito reafirmar lo que nosotros celebramos, porque si no, la otra cultura iba avanzando sobre esta celebración tan importante y tan bella para nosotros”, manifestó.
En ese sentido, remarcó que no se trata solamente de organizar una actividad recreativa o de vestir a los chicos con disfraces, sino de aprovechar la ocasión para desarrollar una instancia de catequesis.
La elección de los santos que cada niño representa es parte fundamental de la experiencia. A partir de sus historias y ejemplos de vida, se busca mostrar que la santidad puede expresarse de diferentes maneras y que no está reservada a una sola etapa de la vida.
“Todos estamos llamados a la santidad sin excepción”, sostuvo el sacerdote.
Así, los chicos pueden conocer ejemplos de niños, jóvenes, adultos, matrimonios y religiosos que vivieron su fe con compromiso y fidelidad al Evangelio.
Felicia y Sarmiento también se sumaron a la Murga de los Santos
La propuesta tuvo repercusión en diferentes localidades de la región. Una de las comunidades que compartió su celebración fue la parroquia Santa Felicitas de Felicia, cuyos integrantes difundieron imágenes de la actividad realizada el sábado 31 de octubre.
“¡Celebramos la santidad con alegría!”, expresaron desde la parroquia al presentar la jornada, en la que los chicos de catequesis recorrieron las calles con sus caracterizaciones, anticipando la solemnidad de Todos los Santos.
Desde la comunidad destacaron que, a través de esta iniciativa, se busca recordar que todos están llamados a la santidad, siguiendo el ejemplo de quienes vivieron su fe con amor y entrega.
Además, la celebración tuvo continuidad dentro de la parroquia, ya que al finalizar la murga los participantes compartieron la Santa Misa dominical en comunidad.
Otra de las localidades que se sumó fue Sarmiento. Desde la parroquia Nuestra Señora del Carmen compartieron registros de la recorrida bajo el mensaje: “¡Recorriendo la Murga de los Santos!”.
La publicación invitó a los vecinos a conocer qué se vivió durante la jornada, cuáles fueron los santos representados y cómo respondieron las personas que acompañaron la actividad. También difundieron un video para mostrar desde adentro el desarrollo de la celebración.
Estas experiencias reflejan cómo la iniciativa se replica en distintas comunidades, con características propias en cada localidad, pero con un mismo propósito: celebrar la santidad y transmitir el mensaje del Evangelio a través de los más chicos.
Música, recorridas y encuentros con los vecinos
En las comunidades donde se organiza la Murga de los Santos, los niños eligen a quién representar, preparan sus vestimentas y salen a recorrer las calles acompañados por adultos y catequistas.
El padre Adrián contó que, en algunas localidades, la actividad comienza con una recorrida a pie, acompañada por música y batucada, para luego continuar en camionetas preparadas por las familias.
Durante el trayecto, los chicos llevan estampitas de los santos que representan y las entregan a los vecinos que salen a recibirlos. A cambio, muchas personas los esperan con golosinas y gestos de cariño.
“Los niños salen a las calles y lo hacen con mucho entusiasmo. Las familias apoyan también y las comunidades se preparan”, relató.
La convocatoria tampoco se limita a quienes concurren a catequesis. También participan chicos que ya finalizaron esa etapa, hermanos, amigos y otras familias que se enteran de la actividad y deciden sumarse con sus propios niños caracterizados.
Las catequistas tienen un papel importante en la organización y animación de la jornada. Incluso, algunas también se visten para representar a diferentes santas y acompañan a los chicos durante todo el recorrido.
El encuentro con los adultos mayores, uno de los momentos más emotivos
Entre las actividades que forman parte de la Murga de los Santos, el sacerdote destacó especialmente las visitas a los hogares de ancianos.
Según explicó, las comunidades suelen avisar previamente a los residentes para que puedan esperar la llegada de los niños. Allí se producen encuentros que generan una conexión especial entre las distintas generaciones.
“Generalmente pasamos por los hogares de ancianos. Se los avisa antes a los abuelos y esa conexión que tienen con los chicos es muy linda”, contó el sacerdote.
Durante las visitas, los niños se acercan a saludarlos, los abrazan, les entregan estampitas y comparten fotografías. También se generan momentos de mucha emoción entre los residentes, que esperan con entusiasmo el paso de la murga.
“Los chicos pasan y los abrazan, los besan mucho. Son sus abuelos”, expresó el sacerdote al recordar esos encuentros.
La experiencia permite que la celebración trascienda lo estrictamente religioso y se convierta también en una oportunidad para compartir afecto, compañía y alegría con personas que muchas veces no tienen contacto cotidiano con los más chicos.
Una experiencia que busca continuar y crecer
Al realizar un balance de la jornada, el párroco de ámbas comunidades destacó la respuesta de los niños, las familias y los vecinos, y calificó la experiencia como muy positiva.
“Celebramos la fiesta de los santos y lo hacemos con toda la alegría. Destacamos a esos hermanos que realmente vivieron con fidelidad la voluntad de Dios y el Evangelio, y acercamos un poquito el Reino y la santidad a nuestros días con esta salida por las calles”, señaló.
El sacerdote también remarcó que la participación de las familias es fundamental para sostener la propuesta y que los chicos disfrutan especialmente de poder compartir con sus compañeros y con el resto de la comunidad.
“Los chicos la pasan muy bien, los papás también. Lo hacemos con mucho gozo y la verdad que todos responden, así que es para nosotros una gran alegría”, afirmó.
Finalmente, adelantó que la intención es continuar desarrollando la iniciativa y sumar nuevas ideas en cada edición. Entre los elementos que se fueron incorporando mencionó carteles con frases de los santos que acompañan las camionetas durante las recorridas.
Con música, disfraces y encuentros en las calles, la Murga de los Santos se consolida así como una propuesta que combina catequesis, tradición y participación comunitaria. Una manera diferente de celebrar Todos los Santos, en la que los niños se convierten en protagonistas y llevan un mensaje de fe, esperanza y alegría a cada localidad.