Por Julio Armando
Luego del informe publicado por Rafaela Noticias, que analizó el crecimiento de la oferta de locales comerciales disponibles en el centro de la ciudad a partir de la mirada de corredores inmobiliarios, este medio sumó la opinión de quienes viven el movimiento comercial desde adentro. En ese marco, la presidenta de Paseo del Centro, Florencia Muriel, coincidió en que la presencia de locales vacíos es una realidad, aunque advirtió que se trata de un fenómeno que responde a múltiples factores y que excede al casco céntrico. "La realidad es que se nota, pero no es que sea solamente en el centro o en Paseo del Centro, sino que se está dando a nivel ciudad", afirmó.
Para Muriel, uno de los principales cambios tiene que ver con la evolución de los hábitos de consumo, una tendencia que se profundizó después de la pandemia. "Hoy hay mucho más consumo digital y creo que eso creció también después de la pandemia. Sí se ven locales vacíos, eso no te lo voy a negar, pero no siempre significa que un comercio haya cerrado o desaparecido", explicó.
La dirigente sostuvo que durante el último tiempo la situación se hizo más evidente por el contexto económico. "El consumo está muy medido y el que no tiene espalda para soportar una crisis generalmente se complica para sostener las puertas abiertas y pagar alquileres que son bastante elevados. Además, muchos locales no están en las condiciones que al inquilino le gustaría encontrarlos y eso también va acumulando factores que hacen que algunos comercios cierren y otros directamente opten por el canal digital", indicó.
El auge del comercio digital
Consultada sobre el destino de muchos de esos locales, Muriel explicó que no todos corresponden a negocios que desaparecieron. "Hay algunos que se mudan a otros sectores de la ciudad, donde los alquileres son un poco más económicos. Otros se están digitalizando y hay muchos nuevos emprendedores que hoy eligen comenzar por plataformas digitales antes de arriesgarse a poner un local con todo lo que eso conlleva", sostuvo.
En ese sentido, recordó que abrir un comercio implica afrontar numerosos costos además del alquiler. "Hay que hacer habilitaciones, pagar servicios y, si después tenés empleados, afrontar leyes sociales y otros gastos. Todo eso hace que uno piense dos veces si abre directamente un local o primero prueba el mercado desde lo digital y después da el paso al comercio físico", explicó.
No obstante, consideró que el crecimiento del comercio electrónico no significa el fin de los negocios tradicionales. "Mi punto de vista es que no va a terminar de desaparecer el comercio físico. Siempre se vuelve. Esto es cíclico. Quienes tengan más espalda para soportar este momento lo van a hacer y otros deberán reinventarse para vender de otra manera", expresó.
Indumentaria, entre los rubros más afectados
Aunque aclaró que Paseo del Centro no realizó un relevamiento específico por actividad, Muriel señaló que la indumentaria aparece entre los sectores que más sintieron el impacto. "Hay mucho de indumentaria. Varios cerraron y se mantienen por canales digitales", comentó.
Además, reconoció que la entidad también registró bajas de asociados durante los últimos meses. "Nosotros en Paseo del Centro hemos sentido algunas bajas, pero siempre convencidos de que en algún momento van a volver. Son etapas. Los que hace muchos años tenemos comercios ya atravesamos varias crisis y sabemos que esto es así. Lo bueno es que siempre se vuelve fortalecido", manifestó.
La comerciante recordó que un escenario similar ya se había observado tras la pandemia. "Después de la pandemia también se notó mucho. Luego se remontó y volvimos a tener muchos socios. Hoy algunos vuelven a recortar gastos para poder sostenerse, pero sabemos que cuando trabajamos todos juntos siempre se logran mejores cosas", afirmó.
"Es un tema macroeconómico"
Para Muriel, la situación responde principalmente al contexto económico nacional. "Es un tema macroeconómico que excede a uno. No hay subsidios ni créditos a tasas bajas. Es muy difícil que desde una institución podamos cambiar esa realidad. No sucede solamente en Rafaela, sino en todo el país", señaló. También opinó sobre la llegada de nuevos bazares y comercios vinculados a productos importados.
"Hoy está abierta la importación y eso hace que muchos productos lleguen a precios más bajos. Eso vuelve más difícil competir y colabora con la destrucción de la industria nacional. Nosotros tenemos productos muy buenos, pero muchas familias, con ingresos más ajustados, terminan eligiendo lo más económico", sostuvo.
El costo de abrir un local
Muriel reconoció que el valor de los alquileres influye en la decisión de abrir un negocio. "Hoy lo pensás dos veces. Hay locales con alquileres accesibles y otros que tienen valores elevadísimos. Un emprendedor muchas veces no se anima a asumir un alquiler de más de un millón y medio o dos millones de pesos por mes", afirmó.
A eso, agregó, se suman los impuestos y los servicios. "Todo suma. Cuando la situación está difícil, cualquier gasto se hace pesado", expresó. Incluso planteó que una reorganización de los horarios comerciales podría ayudar a reducir algunos costos energéticos. "Estaría buenísimo que como ciudad aprendamos a trabajar en otros horarios y aprovechar más la luz natural. Eso también puede ayudar a bajar algunos gastos, aunque depende de cada comercio", indicó.
Pese al escenario actual, la presidenta de Paseo del Centro se mostró optimista respecto del futuro. "Todos tenemos la esperanza de que se reactive el consumo y que esto cambie. Rafaela es una ciudad muy pujante y muchas familias viven de la industria y del comercio. Esperamos que esta situación se revierta", concluyó.