El piloto español Alex Palou, actual monarca de la IndyCar Series, ratificó su vigencia al quedarse con la pole position para la histórica 110° edición de las 500 Millas de Indianápolis. Al mando del Honda n° 10 del equipo Chip Ganassi Racing, Palou registró un promedio de velocidad de 232.248 mph (373,77 km/h) tras completar sus cuatro vueltas reglamentarias en la sesión definitiva denominada "Fast Six".
Con este resultado, el corredor ibérico obtuvo su segunda pole en el evento —la anterior fue en 2023— y marcó un hito estadístico al convertirse en el primer campeón vigente de la carrera que logra el primer puesto de salida al año siguiente desde que Helio Castroneves lo hiciera en 2010. Palou logró desplazar del primer lugar a Alexander Rossi, quien con el equipo Ed Carpenter Racing había establecido la marca de referencia al inicio de la tanda decisiva.
El resto de la primera fila de la grilla de partida estuvo integrado por el mencionado Rossi, quien finalizó segundo con una media de 231.990 mph (373,35 km/h), y David Malukas, representante de Team Penske, que se ubicó en la tercera posición. Detrás de ellos clasificaron Felix Rosenqvist, Santino Ferrucci y Pato O'Ward, completando los seis mejores de la jornada. Rosenqvist había dominado las prácticas y la clasificación general, incluida la tanda reservada a los mejores 12, pero falló en el momento decisivo del "Fast Six", que definió la parte delantera de la grilla.
La actividad oficial también incluyó la participación del equipo con base argentina Juncos Hollinger Racing, representado por Rinus VeeKay en una alianza con Dreyer & Reinbold Racing. El piloto neerlandés finalizó en la duodécima posición tras sufrir una marcada caída de rendimiento en sus últimos giros de clasificación.
Las pruebas de clasificación se completaron este domingo con formato reducido, debido a que la primera jornada, prevista para el sábado, debió suspenderse por lluvias.