En un partido repleto de emociones fuertes, España logró destrabar un cruce durísimo y sacó boleto a las semifinales de la Copa del Mundo tras 16 años de sequía en esta instancia. El equipo dirigido por Luis de la Fuente tuvo que batallar hasta el último suspiro para quebrar la resistencia de unos "Diablos Rojos" que vendieron carísima su derrota.
Una ráfaga de fútbol y golpes duros
El marcador se abrió a los 29 minutos de la primera mitad gracias a una gran aparición de Fabián Ruiz, quien capitalizó una gran jugada colectiva iniciada por el movedizo Lamine Yamal. Sin embargo, la alegría ibérica duró poco: el combinado belga reaccionó con velocidad y Charles De Ketelaere estampó la igualdad parcial que mandó el encuentro al descanso con máxima tensión.
La segunda mitad trajo consigo un quiebre dramático para Bélgica. A los 66 minutos, su arquero estrella Thibaut Courtois sintió una fuerte molestia física que lo obligó a dejar el campo entre lágrimas poco después, dándole paso al joven debutante Lammens bajo los tres palos.
El factor Merino
Cuando todo parecía indicar que el destino inevitable era la prórroga, apareció el hombre de los milagros de la selección española. A los 87 minutos, Pau Cubarsí probó con un disparo desde la frontal del área; Lammens dio un rebote corto y Mikel Merino, con el olfato intacto, la mandó a guardar para desatar la locura roja.
Con este resultado, España regresa al selecto grupo de los cuatro mejores del planeta por primera vez desde Sudáfrica 2010. El próximo martes se vendrá un choque de titanes frente a Francia, que ya esperaba instalada en la siguiente fase.