La construcción del nuevo velódromo de Rafaela continúa avanzando y ya comenzó una de las etapas más esperadas: el montaje de la pista de madera donde competirán atletas de distintos países durante los Juegos Suramericanos ODESUR 2026.
En diálogo exclusivo con Rafaela Noticias, el ingeniero mexicano Rafael Romay, especialista en construcción de velódromos y miembro del equipo internacional encargado de la obra, brindó detalles técnicos sobre los trabajos y destacó que el proyecto se encuentra dentro de los plazos previstos.
“Todo va junto con el calendario que se programó desde la contratación, vamos en tiempo y forma. Al día de hoy ya tenemos toda la estructura, todas las piezas cortadas y listas. Ya se están armando y montando”, explicó.
Según detalló, actualmente ya se encuentra montada aproximadamente una tercera parte de la estructura total y estiman que en una semana podrían completar esa etapa para comenzar con la alineación y posterior colocación de la superficie de la pista.
Una pista olímpica y de nivel internacional
Romay explicó que el velódromo de Rafaela contará con una pista de medidas olímpicas, diseñada bajo estándares internacionales.
“Es una pista de 250 metros en la línea negra, que es la parte baja de la pista, y tiene un ancho de 7 metros 10, además de una zona de seguridad de 4 metros”, indicó.
Uno de los aspectos que más destacó el especialista fue la calidad de los materiales utilizados. Según explicó, toda la estructura está construida con madera finlandesa tipo LBL, fabricada exclusivamente para la empresa encargada del proyecto.
“La empresa Metsä Woods, de Finlandia, nos fabrica especialmente esta madera. No está disponible en el mercado para otros velódromos y eso hace que nuestras pistas sean de las más rápidas y mejores del mundo”, aseguró.
Además, sostuvo que el diseño pertenece al reconocido ingeniero Peter Junek, referente internacional en este tipo de obras y con más de 36 años de experiencia en el desarrollo y construcción de velódromos alrededor del mundo.
“Peter ha diseñado más de 40 pistas y todas las que solicitaron homologación ante la UCI obtuvieron la certificación para eventos internacionales”, remarcó.
Similar al velódromo de Asunción
Consultado sobre otras obras comparables, Romay explicó que el edificio del velódromo de Rafaela tiene similitudes con el construido recientemente en Asunción, Paraguay.
También mencionó otros proyectos desarrollados por el equipo en Japón y en San Juan, Argentina. En el caso de Japón, explicó que algunas pistas fueron especialmente adaptadas para la práctica del Keirin, una disciplina muy popular en ese país vinculada a las apuestas deportivas.
“La pista será de categoría A”
Al momento de evaluar el nivel que tendrá el velódromo rafaelino, el especialista fue contundente: aseguró que la pista estará a la altura de las mejores del mundo.
“La pista va a ser igual que las mejores del mundo en cuanto a diseño, materiales y acabados. Va a cumplir con la norma para eventos internacionales”, afirmó.
No obstante, aclaró que existen diferencias vinculadas al edificio y la infraestructura complementaria.
“La UCI solicita entre 3.000 y 5.000 asientos para eventos como unos Juegos Olímpicos y aquí no habrá esa capacidad. También influyen espacios para atletas, gimnasios y otras áreas. Pero eso tiene que ver con el edificio, no con la pista”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el circuito recibirá la homologación tipo A, la máxima categoría que puede otorgar la Unión Ciclista Internacional.
Vida en Rafaela y trabajo intensivo
Romay contó además que es oriundo de Ciudad de México y que trabaja junto a Peter Junek desde hace 23 años.
Actualmente reside en Rafaela junto al equipo técnico, muy cerca de la obra, debido a la intensidad de las jornadas laborales.
“Estamos trabajando de lunes a domingo y vivimos aquí en Rafaela porque tenemos que estar todos los días en la obra”, comentó.
Sobre la ciudad, aseguró que es la primera vez que la visita y destacó la hospitalidad de los rafaelinos.
“Es una ciudad pequeña, pero hemos encontrado todo lo que necesitamos para vivir y trabajar. Muchas personas nos han recibido muy bien y nos han abierto las puertas de sus casas”, expresó.
Sin embargo, reconoció que todavía no tuvieron demasiado tiempo para recorrer la ciudad debido al ritmo de trabajo.
“Ahorita es el momento más importante de trabajo constante, de revisar la forma y que la gente que usamos, la capacitamos para que aprendan el trabajo (…) Estamos en la obra entre 10 y 11 horas diarias. Más adelante, cuando empecemos con la superficie de la pista y estemos un poco más relajados, seguramente podremos recorrer más”, sostuvo.
Finalmente, adelantó que el equipo ya tiene más de ocho proyectos de velódromos en carpeta para distintos países, aunque todavía no definieron cuál será el próximo destino una vez finalizada la obra en Rafaela.