En los últimos años, Rafaela fue testigo de un crecimiento sostenido de barberías y centros de estética masculina. Lejos de tratarse de una moda pasajera, el fenómeno refleja un cambio cultural profundo: los hombres se cuidan más, visitan con mayor frecuencia estos espacios y eligen servicios cada vez más específicos.
“En este 2026 el hombre, incluso más que la mujer, se viene cuidando muchísimo”, aseguró en diálogo con Rafaela Noticias el estilista Nahuel Barbey, quien remarcó que hoy los clientes regresan con regularidad para retocar el cabello, perfilar la barba, las cejas y otros detalles estéticos.
Según Barbey, uno de los cambios más notorios es la desaparición de viejos prejuicios. “En 2018, por ejemplo, el hombre que se depilaba o se perfilaba las cejas era mal visto, se le burlaban. Hoy en día se hacen de todo”, explicó.
Ese cambio se refleja también en la diversidad de servicios que ofrecen las barberías. En su local, incluso, incorporaron depilación definitiva masculina. “Es increíble la cantidad de clientela que empezó a tener”, destacó.
Para el estilista, el fenómeno está directamente vinculado al bienestar personal: “Es lindo sentirse lindo, mirarse al espejo y decir ‘estoy fachero’. Pasa lo mismo que con el gimnasio o la alimentación: la gente se quiere ver y sentir mejor”.
Lejos de ser una tendencia limitada a los jóvenes, el boom atraviesa generaciones. “Tenemos clientes desde nenitos hasta personas de 70 años. Vienen familias, padres con hijos, jubilados”, contó Barbey.
Incluso los más chicos llegan con ideas claras. “Es increíble cómo chicos de 10 u 11 años vienen y te eligen el corte. Las redes sociales revolucionaron todo”, señaló, y agregó que eso obliga a los barberos a capacitarse de manera constante para responder a una demanda cada vez más exigente.
Cortes, estilos y precios
En cuanto a las tendencias, Barbey explicó que se dejó atrás el degradado extremo para dar lugar a estilos más personales. “Ahora se adapta un estilo más único, con el cabello un poco más largo. El mullet se usa muchísimo, el taper también, que lleva poco desvanecido”, detalló.
El look de figuras públicas también influye: “Desde que Messi cambió el look, el cabello largo se puso muy de moda. Pero hay una mala información: dejarlo largo sin emprolijarlo no queda bien. Todas las longitudes necesitan mantenimiento”.
Respecto a los costos, el estilista precisó que un corte ronda los 15 mil pesos, mientras que los servicios combinados de corte y barba oscilan entre los 18 y 22 mil pesos, dependiendo de si incluyen rituales con toallas calientes o vapor.
El crecimiento del sector también está ligado a la necesidad laboral. “El año pasado formamos más de 450 personas. Hay mucha gente que aprende como salida laboral y otros que después terminan armando su propia peluquería”, explicó Barbey.
Para él, el boom responde a una ecuación clara: más demanda, más servicios y una transformación cultural que llegó para quedarse. “El hombre se cuida más y eso ya es parte de la vida cotidiana”, concluyó.