La implementación de la Zona 30 en Rafaela comenzará de manera progresiva y tendrá como primera etapa a Bv Santa Fe, según explicó la arquitecta María Emilia Vidal. La propuesta forma parte de un proyecto que busca reducir la velocidad de circulación en determinados sectores de la ciudad y que deberá contar con la correspondiente aprobación normativa.
La funcionaria explicó que existen proyectos para establecer una Zona 30 en un área más amplia, pero que desde el Ejecutivo consideran necesario avanzar por etapas para garantizar que la medida pueda aplicarse y controlarse correctamente.
“Planteaban (los concejales del PJ) un proyecto de una zona amplia para Zona 30 y consideramos que hay que ir de forma progresiva”, explicó Vidal. En ese sentido, señaló que una de las alternativas planteadas es comenzar por avenida Santa Fe y, a partir de esa experiencia, evaluar cómo funciona la medida.
La arquitecta remarcó que la reducción de la velocidad no puede depender únicamente de una nueva señalización. Por el contrario, sostuvo que debe estar acompañada por modificaciones en el espacio urbano que favorezcan una circulación más lenta.
“No es solo el cartel de Zona 30 y listo, sino acompañado de un montón de elementos de señalización y urbanísticos”, indicó.
Intervenciones para reducir la velocidad
Vidal puso como ejemplo las modificaciones que se están realizando en el entorno de la Plaza 25 de Mayo, donde se contempla una ciclovía en el anillo interno, además de cambios en la circulación y en el espacio destinado a los vehículos.
Entre los elementos que mencionó se encuentran las sendas sobreelevadas y los carriles más angostos, que contribuyen a generar un entorno en el que los vehículos circulen a menor velocidad. “Las sendas sobreelevadas, los carriles más angostos, todo eso hace que la gente ya vaya más despacio”, explicó.
En este sentido, señaló que la Zona 30 funcionaría como una reglamentación que se suma a esas modificaciones físicas del espacio. “La Zona 30 es como una reglamentación, pero en realidad ya el entorno te acompaña a ir más despacio”, sostuvo.
La implementación también deberá contemplar mecanismos de control. Vidal explicó que si se establece una velocidad máxima pero no existen las condiciones para controlar su cumplimiento, la medida podría no alcanzar el objetivo buscado.
“Si vamos a poner Zona 30 y después no podemos controlarlo o no están dadas las condiciones con estos elementos que hacen que vaya más despacio, no va a funcionar”, advirtió.
Por eso, planteó que el objetivo es comenzar con una primera etapa, evaluar su funcionamiento y permitir que los conductores se adapten progresivamente. “Lo que queremos es que realmente funcione y la gente se vaya acostumbrando”, expresó.
La posibilidad de utilizar tecnología para los controles
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la posibilidad de incorporar tecnología para fortalecer los controles.
Vidal señaló que existen cámaras de seguridad que podrían adaptarse para cumplir también funciones vinculadas con el control de tránsito. La idea, según explicó, es aprovechar parte de la infraestructura tecnológica disponible.
“Estuvimos viendo que hay cámaras de seguridad que también te permitirían el conteo, entonces ir adaptando la tecnología que tenemos o la próxima cámara que compre Seguridad en un punto estratégico también nos sirva para esto”, detalló.
La arquitecta remarcó que se trata de medidas que requieren tiempo y recursos, pero destacó que el diálogo permitió avanzar sobre una misma línea de trabajo.
“Fue un buen diálogo porque teniendo en cuenta que son cosas que llevan tiempo, que son costosas, pero todos vamos en la misma línea”, sostuvo.
Los cambios en el estacionamiento de la Plaza 25 de Mayo
Durante la entrevista, Vidal también explicó cómo se vincula esta política de movilidad con la reforma de la Plaza 25 de Mayo.
El proyecto contempla priorizar el espacio verde y absorbente, además de generar un sector con mayor protagonismo para peatones y bicicletas. En ese marco, se decidió incorporar una ciclovía o ciclocarril en el anillo interno de la plaza.
La modificación implica eliminar los estacionamientos ubicados en el perímetro. Según explicó Vidal, esta decisión fue consensuada previamente con el Centro Comercial de Rafaela debido a su impacto sobre el sistema de estacionamiento medido.
“Antes de empezar la obra eso fue consensuado con el centro comercial, porque afecta el estacionamiento del SEC, el estacionamiento medido, y estuvieron de acuerdo”, explicó.
La funcionaria señaló que el objetivo es que el sector pueda funcionar como un espacio destinado a caminar y recorrer tanto la plaza como el centro de la ciudad.
Se compensarán los estacionamientos eliminados
Respecto de los espacios de estacionamiento que se eliminan, Vidal confirmó que se trabaja en una compensación mediante la incorporación de dársenas en otros sectores.
“Lo que se va a hacer ahora es una compensación de los estacionamientos que se sacan en otras zonas que están a definir”, indicó.
El Centro Comercial ya presentó una propuesta para ampliar determinadas zonas de estacionamiento. Desde el Ejecutivo, esa iniciativa fue analizada junto con información vinculada a ingeniería de tránsito y otros datos técnicos.
“El centro comercial ya planteó un proyecto, que es ampliar zonas. Nosotros lo cruzamos con datos de ingeniería de tránsito y planteamos otras, pero estamos como en la misma línea”, explicó Vidal.
Todavía resta definir la cantidad de dársenas y los lugares donde serán ubicadas para posteriormente avanzar con su implementación.
El sistema ZEC y una eventual ampliación
En relación con el estacionamiento medido, Vidal señaló que desde el Ejecutivo consideran necesario realizar primero una mejora del sistema antes de analizar una ampliación.
“Primero hay que implementar una mejora. Eso lleva a una mejora incluso del sistema interno, que está ya obsoleto”, sostuvo.
Por ese motivo, explicó que una ampliación no está contemplada por el momento desde el Ejecutivo, aunque podría ser evaluada posteriormente cuando el sistema funcione de acuerdo con los objetivos planteados.
“Cuando realmente sea un servicio como queremos para el ciudadano, ahí se podrá evaluar una ampliación. Pero por ahora nosotros, desde el Ejecutivo, no”, afirmó.
La funcionaria también aportó datos sobre la ocupación de los espacios de estacionamiento en las zonas analizadas. Según explicó, en las horas pico se registraba aproximadamente un 60% de ocupación, mientras que el resto permanecía disponible.
En el sector cercano al Municipio, donde se concentra una mayor cantidad de bancos, señaló que durante la mañana la ocupación ronda el 60% y que por la tarde la situación se invierte. “Siempre había un 40% libre”, indicó.
Finalmente, Vidal vinculó las modificaciones de la Plaza 25 de Mayo con el objetivo general de avanzar hacia una ciudad con espacios que favorezcan una circulación más lenta y una mayor presencia de peatones y bicicletas.
“La reforma de la plaza es una señal del mismo camino que plantean reglamentar”, concluyó.