Ante la inminente llegada del Papa al país, desde el Gobierno nacional salieron a bajarle el tono a cualquier especulación sobre posibles tensiones o lecturas políticas vinculadas al viaje. En declaraciones públicas, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, fue categórica al descartar que el Sumo Pontífice vaya a utilizar su estadía para emitir opiniones sobre la gestión actual.
"De ninguna manera va a venir el Papa a hacer ningún comentario sobre la política local", sostuvo la funcionaria, enmarcando el acontecimiento dentro de una órbita estrictamente espiritual y pastoral. Desde la administración central insistieron en que la agenda del líder religioso se centrará en el vínculo con los fieles y en mensajes de índole social y humanitaria, desvinculándola de la coyuntura político-partidaria.
De esta manera, el oficialismo busca encuadrar la visita papal dentro de parámetros de normalidad institucional, disipando las versiones sobre posibles cortocircuitos o cuestionamientos directos a las medidas implementadas por el Gobierno.