En su segundo viaje a Israel, el presidente Javier Milei comenzó su agenda con un gesto profundamente simbólico: se trasladó de Tel Aviv a Jerusalén para orar en el Muro de los Lamentos, uno de los sitios más sagrados para el judaísmo. Conmovido y visiblemente emocionado, Milei fue recibido por el rabino del Muro Occidental, Shmuel Rabinowitz, y por el director general de la Fundación para la Herencia del Muro Occidental, Mordejai Eliav. Luego de rezar, escribió unas palabras en el libro de visitantes y fue reconocido por algunos presentes.
La jornada marca el inicio de una visita que no solo contempla encuentros diplomáticos de alto nivel, sino también actividades de fuerte contenido espiritual y simbólico. Este martes, Milei se reunirá con el presidente israelí, Isaac Herzog, y luego mantendrá una reunión bilateral con el primer ministro Benjamín Netanyahu, que incluirá una posterior ampliación con delegaciones de ambos gobiernos.
El miércoles, la agenda se intensificará desde temprano con una ceremonia en la Ciudad de David, una visita al Santo Sepulcro y un encuentro con familiares de personas secuestradas por el grupo Hamas, en el marco del conflicto en la Franja de Gaza. Además, se descubrirá un monolito en su homenaje, con participación de la DAIA, y se llevará adelante una actividad en la Legislatura israelí, donde Milei recibirá una medalla por el llamado "Premio Nobel Judío".
El jueves, el presidente tiene prevista una disertación en una universidad, la firma de un memorándum de entendimiento junto a su par israelí y el anuncio de un nuevo vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv. La despedida simbólica también tendrá lugar en el Muro de los Lamentos, esta vez acompañado por Netanyahu.
Luego de su paso por Israel, la gira presidencial continuará en Madrid y cerrará en París, donde participará de actividades académicas y empresariales. Se espera su regreso a Buenos Aires el sábado por la noche.