El descanso cumple un rol fundamental en la salud y el rendimiento deportivo, aunque muchas veces es el aspecto más descuidado de la rutina diaria. Así lo aseguró Horacio Pernicano, profesor de Kalos Club, durante una entrevista en la que repasó la importancia de dormir bien y mantener hábitos que favorezcan la recuperación del organismo.
Pernicano explicó que el sueño está regulado por dos hormonas: el cortisol, asociado al estrés y la actividad, y la melatonina, encargada de facilitar el descanso. “A medida que baja el cortisol, debería aumentar la melatonina para garantizar un buen sueño”, señaló.
En ese sentido, destacó que uno de los principales problemas de los argentinos son los horarios tardíos para cenar y acostarse. Según indicó, en muchos países se cena entre las 18 y las 19 horas, lo que permite dormir alrededor de las 22 y completar las ocho horas de descanso recomendadas.
El impacto de las pantallas
El especialista también alertó sobre el uso de celulares, tablets y televisores antes de dormir. Explicó que la denominada “luz azul” que emiten estos dispositivos estimula la producción de cortisol e inhibe la melatonina, dificultando el descanso.
Como alternativa, mencionó el uso de luces rojas o cálidas durante la noche, una práctica que utilizan muchos deportistas de alto rendimiento para favorecer la relajación y preparar al cuerpo para dormir.
El sueño y la recuperación muscular
Pernicano remarcó que el crecimiento y la recuperación muscular dependen de tres pilares: entrenamiento, alimentación adecuada y descanso.
“El organismo aprovecha el sueño profundo para reparar y fortalecer el músculo. Durante el día no puede hacerlo porque el cuerpo está en actividad”, explicó.
Además, indicó que para que las horas de sueño sean realmente efectivas, al menos un 25% del descanso debe corresponder a sueño profundo.
Hábitos que mejoran la salud
El profesor reconoció que muchas personas entrenan por la noche debido a sus obligaciones laborales, aunque aclaró que realizar actividad física en horarios tardíos puede dificultar el descanso posterior.
Finalmente, sostuvo que muchos de los horarios actuales de trabajo, estudio y actividades no están alineados con los ritmos biológicos naturales. “El día que adaptemos nuestras costumbres a la salud vamos a dar un paso importante”, concluyó.